No sé si quedarme, seguir o avanzar;
hay algo dentro de mí que no desea parar,
pero la intuición de mi corazón
me dice que es momento de soltar.
Queriendo quemar los barcos como los españoles,
mi mente maya me dice
que es momento de avanzar,
pero a montones.
La energía estancada hay que retirarla;
si me dan a elegir entre una cuchara o una pala,
denme lo que sea porque es momento de sacarla.
Queda camino por recorrer,
montañas por subir
y atardeceres por ver.
Porque el sol volverá a nacer,
y vamos a intentarlo de nuevo,
pero esta vez con un bello amanecer.